El placer de las cosas cercanas.
Una etiqueta de Art Collection de Faustino es un golpe emocional, y eso se debe en parte a la impronta del artista Willy Ramos. Sus trazos transmiten la fuerza de una marca o la energía de un gesto. Los centímetros cuadros de una etiqueta sirven como referente de un producto que nos llama la atención, deseamos, capturamos y disfrutamos. Es parte del juego de beber una copa de vino.

El arte y el vino siempre han sido buenos compañeros. Ya desde el antiguo Egipto hay muestras de la buena relación entre ellos. Esta relación ha ido evolucionando a lo largo de los siglos y hoy encontramos verdaderas obras de arte en el diseño de bodegas por parte de grandes arquitectos o reconocidos pintores. Algunas bodegas patrocinan artistas o atesoran colecciones .
La relación artista, etiqueta y viticultor empezó en la década de los años 20 del siglo pasado. Antes del siglo XX las etiquetas en las botellas solo informaban sobre el origen del vino, de la uva y todo tipo de recomendaciones legales. Fue en 1924 la bodega Chateau Mouton Rothschild la que rompió las reglas del juego y sacó su primera botella con un diseño de Jean Carlu.
Desde entonces muchos han sido los artistas que han dejado su impronta en las etiquetas de los mejores vinos y que han creado toda una legión de coleccionistas que se dejan el alma por atesorarlas.
Faustino es una de las bodegas que se ha sumado a esta tendencia. La icónica etiqueta de estos vinos con su retrato del holandés Nicolaes Van Bambeek por parte del gran Rembrandt ha sido desde los años 60 su imagen más representativa. Con ella quisieron desde el principio representar el espíritu de los mercaderes que manejaban el mundo del vino y dejar bien claro el amor de esta familia de bodegueros por el arte.

Por esta razón lanzaron su reto de «Miradas inéditas» a artistas contemporáneos para que reinterpretaran el famoso retrato del pintor holandés.
Willy Ramos no es un ciudadano del mundo. Es un artista colombiano afincado en Valencia desde hace más de 50 años es el encargado de envolver de arte las botellas de Faustino. Presume de haberse ganado la vida pintando, y hacer cosas que le dan placer. “Al principio, nunca pensaba que un cuadro mío se iba a vender”.

No tiene reparos en reconocer una clara influencia de Matisse y ante todo presume de realizar “cuadros bonitos que te alegren la vida” Eso ya es una declaración de intenciones, que se refleja en su obra con mayor intensidad.
“Por eso nunca digo nada de mis cuadro. Si no te gustan, bien. Y si te gustan mejor”. Asi es la vida eso le permite disfrutar de la vida con intensidad. Su amor por la vida tranquila le lleva a disfrutar de un cocido a la madrileña o un pote gallego, con la misma energía de una pieza de carne bien elaborada… “Siempre lo podemos acompañar con un Faustino I».
Art Collection
Las nuevas creaciones de Art Collection reflejan parte de esta filosofía. Un chardonnay proveniente del viñedo propio que tienen en la zona de Mendavia. Un blanco limpio y brillante como su etiqueta.
Un viura chardonnay de sus fincas de La Guardia, Oyón y Mendavia fermentado a baja temperatura y macerado durante veinte horas en frío. Un trago dulce con un leve toque amargo al final.
Y un crianza rojo cereza de sus tierras de Oyón. Un vino con 15 meses de vida dentro de una barrica de roble americano, granate y tostado que ofrece deleite para todos los sentidos