El vino no está excluido.
Se confirma, el vino no tiene carne, ni gluten. Veganos y vegetarianos hace ya tiempo que dejaron de ser minoría. La tendencia a una alimentación más basada en el reino vegetal que en el animal ha llevado a dar un salto de calidad a este tipo de gastronomía que antes parecía un poco abandonada de los grandes nombres de la cocina y del puro hedonismo, que, aunque a veces no lo parezca, también lo disfruta.
Por eso, cuando se piensa en vinos casi todo el mundo lo suele asociar con una estampa en la que figura un chuletón, un pescado o unos embutidos. Sin embargo, la armonía que puede encontrar un vino con su comida, no se queda ahí, los platos veganos y vegetarianos también tienen su perfecto maridaje.
El caso es encontrar el equilibrio. Por ejemplo, la proteína y la grasa animal reducen el impacto de los taninos en los tintos, pues bien, si queremos degustarlo con platos vegetarianos, no hay más que añadir legumbres y salsas grasas para lograr el mismo efecto.
LAS ENSALADAS Y LAS CRUDITÉS

Los platos de ensaladas, las verduras frescas como los espárragos y demás variedades de vegetales en crudo, son grandes amigos de los vinos frescos. Los blancos afrutados y suaves, los rosados y los espumosos, son sus grandes aliados. Ahora bien, si a la ensalada le ponemos una salsa contundente y grasa, ahí nos podemos atrever con un tinto joven. Lo complementará a las mil maravillas.
Hay platos en crudo deliciosos como el famoso Japanese Lunch de las chicas del Nomad Kitchen, que es un onigirazu relleno de verduras frescas… pepino, zanahoria, aguacate, col morada, germinados y aromáticas, con su salsa especial. Para esta maravilla plant based, los Fortius Blancos Chardonnay de Bodegas Valcarlos son perfectos.
LOS PLATOS CREMOSOS

Un refugio de los vegetarianos más clásicos siempre han sido las pastas y los arroces. Los rissotos de verduras, la pasta con pesto, o con una simple salsa de tomate casero, son platos a los que les va igual de bien un blanco, que un rosado que un tinto.
Si además, para darle un toque de proteína, le añadimos frutos secos y queso, el tinto crianza es la mejor opción. La idea de un Marques de Vitoria Tinto Crianza para acompañar algunas de estas creaciones es una solución perfecta.
LOS SABORES EXÓTICOS Y ESPECIADOS

La comida vegana especialmente es una comida muy basada en las especias y condimentos, para darle más intensidad a sus proteínas bases como el tofu y el sheitán. Los currys, las salsas indias y orientales requieren aromas frescos de uvas ácidas y blancas.
Los currys y el vino es todo un mundo a estudiar, pero hay algunos que son especialmente adecuados. Un tikkamasala con verduras de temporada es una receta exquisita para tomar con un cava por ejemplo. La opción de un Cava Faustino Rosado es también un golpe de color para estos platos san sugerentes.
LOS SUSTITUTOS DE LAS CARNES

Para los vegetarianos que echan de menos los sabores cárnicos hay un sinfín de posibilidades de hacer una buena hamburguesa con legumbres o tofus ahumados que son muy sabrosos.
Os proponemos probar una hamburguesa de remolacha, avena y soja texturizada, con nueces queso cheddar y mostaza, nos da la posibilidad de descorchar un tinto reserva y brindar por la vida. Abre una botella de Campillo Reserva Tinto y verás cómo lo moderno no está reñido con el buen hacer de nuestras bodegas.