Vinos calientes contra el frío

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Vinos calientes contra el frío

Llega el frío, el año camina hacia su fin y por toda Europa surgen los mercadillos de Navidad, una de esas costumbres que alegran las calles en los cortos días de noviembre y diciembre. Cada vez son más frecuentes en todas las ciudades y pueblos pero hasta hace unos años no se había impuesto aquí esa tradición tan popular en el centro y el norte de Europa. Países como Noruega, Suecia, Austria, Alemania y Francia gozan de una larga trayectoria en este sentido y raro será encontrar una aldea en que no se levante algún mercadillo en su plaza o en alguna calle concurrida.

Vinos Calientes, mercadillos navideños,

Surge entonces una duda… ¿mercados callejeros en los meses más fríos del año, cuando es de noche a las tres de la tarde? ¿cómo puede mantenerse una tradición así, cuando lo que apetece es estar en casa, sobre todo en estos países septentrionales y gélidos? La respuesta está en abrigarse bien y en estar bien alimentado. En los mercadillos siempre hay artesanías y objetos decorativos para las fiestas pero, también, esos puestos que ofrecen la salvación ante el fresco vientecillo que nos rasga el cutis. Nos referimos, evidentemente, a los puestos de salchichas o de patatas cocidas, además de los de castañas asadas. Y, por supuesto, los de vino caliente.

Vinos Calientes, mercadillos navideños, puestos de castañas

En estos países centroeuropeos y escandinavos es conocido como glühwein o glogg y es la bebida más típica de los mercadillos de adviento. Se trata de una preparación con vino normalmente tinto y especiado con canela, jengibre, clavo, cáscara de limón, anís estrellado y cardamomo que se dejan macerar durante un determinado espacio de tiempo y se calienta sin que llegue a hervir y al que se añade azúcar al gusto.

Aunque ahora es un elemento fundamental en los mercadillos navideños probablemente tenga un origen completamente diferente. Está documentado su uso hace ya 20 siglos entre los legionarios romanos, que lo consumían en sus cuarteles de invierno durante los descansos en las campañas de conquista de todo el mundo conocido. Era considerado casi una pócima mágica que curaba los males, fortalecía el ánimo y relajaba los cuerpos. Hay que recordar que el vino que consumían los romanos era muy diferente del que nos gusta en la actualidad y siempre estaba aderezado con especias y condimentos.

Las recetas para hacer un vino caliente perfecto son muy variadas y en general todo depende del gusto de los consumidores. Se pueden buscar algunos detalles básicos y necesarios que deberían estar presentes en toda preparación.

Vinos Calientes, mercadillos navideños

Lo primero es elegir el vino que se va a consumir. Será conveniente que sea ligero, tal vez afrutado y preferentemente que no tenga crianza. Los factores que se agradecen en un buen reserva no son los más convenientes para un vino caliente que además de especiado tiene mucha azúcar. Lo bueno es que con un vino económico se puede obtener un excelente vino caliente.

El proceso de calentamiento también es muy importante y siempre se insiste en que no hay que dejarlo hervir. Al vino macerado con especias se le añade el azúcar y se remueve continuamente mientras se siente como se carameliza el brebaje. Aunque la temperatura no sea muy alta siempre es difícil que no se evapore algo del alcohol. Siempre es conveniente colarlo para favorecer el consumo aunque también hay partidarios se servirlo con tropezones.

Hay que tener cuidado, que con el frío el vino caliente entra muy bien y es fácil perder la medida. Lo tradicional es hacer un consumo moderado y acompañar su ingesta con algún tipo de galletas o bollos de jengibre o canela, o frutos secos y pasas. En muchos países se sirve con los frutos secos dentro del vaso.

Ya hemos visto que existen mil diferentes formas de preparar vino caliente pero hay un detalle particular de los países nórdicos y es que también añaden algún destilado potente, algún orujo local para reforzar, si hiciera falta, la receta.

De lo que no hay duda es que un par de vasos de glühwein o glogg permiten resistir las bajas temperaturas de las calles mientras se visitan los mercadillos y se hacen las compras para las entrañables fiestas que se avecinan. Brindemos!!