Tradición y alta tecnología al servicio del vino
Todo buen devoto del apasionante mundo del vino sabe que una vez se descorcha la botella, el ritual no ha hecho más que empezar. La exigencia hay que aplicarla a todo por igual: compañía, enclave, ambiente… y el servicio debe llevarse la palma. Cuidar cada detalle es lo que diferenciará un momento único de una experiencia que pase sin pena ni gloria. Si este es tu propósito, en las copas Zwiesel encontrarás el aliado predilecto de los paladares más exigentes.

Lo mejor de Baviera, ahora en la mesa
Lo de Zwiesel es algo más que la cristalería de los profesionales, aunque no es mala presentación. La pequeña ciudad homónima, en el Bosque Bávaro, lidera desde hace más de cuatro siglos la industria alemana del vidrio.
El desarrollo y la comercialización de sus productos cuentan con el aval de los mejores sumilleres, enólogos, gastrónomos y diseñadores. Si hubiera que resumir los valores inestimables de esta marca, lo tenemos claro: artesanía y conocimiento. En estos términos se entiende el secreto de estas copas de diseño que hoy son parte del menaje de los mejores hoteles, compañías aéreas y líneas navieras de más de 130 países. Ahora, también podemos presumir de ellas en casa. No encontraremos mejor protagonista para nuestros brindis.

Pequeños detalles que marcan la diferencia
Si nos preguntamos qué hace falta para ser el número uno del mercado cristalino, la respuesta de Schott Zwiesel está en sus años de tradición y en el mérito de haberse reinventado gracias al uso de la tecnología más avanzada.
Las suyas son copas de diseño, piezas únicas que no tardaron en conquistar el objetivo para las que fueron creadas: ganarse el favor de profesionales y expertos con un trabajo impecable que no ha pasado desapercibido para chefs de renombre de todo el mundo. Si algo caracteriza a esta firma es su actitud de escucha, su meticuloso saber hacer, llevado a cabo desde la más pura empatía, manteniéndose al tanto y en primera persona de las necesidades y preocupaciones del sector de la restauración para poder ofrecerle lo mejor en cada momento.

Copas con identidad propia
Toda la gama de Zwiesel ofrece productos innovadores, funcionales pero elegantes, con una relación calidad/precio (muy) difícil de superar. Se trata de diseños modernos y atemporales que conjugan en su producción lo mejor de la artesanía tradicional con la tecnología más puntera.
El argumento definitivo que hace de esta marca la mejor opción es su material estrella: el cristal Tritan, patentado por ellos mismos y que ha revolucionado la industria de la cristalería. Tras una intensa y cuidada labor de investigación, modificaron las materias primas hasta obtener, según criterios expertos, el cristal más puro, transparente, brillante y duradero del mundo. Además, el tallo de las copas cuenta con un recubrimiento especial que duplica su resistencia.
He ahí el responsable de que nuestras casi inmortales copas se mantengan intactas y relucientes lavado tras lavado, incluso si nos olvidamos del hostil momento de fregarlas a mano para confiarle esta labor al temido lavavajillas, que abandona desde este preciso instante el bando enemigo. Sofisticadas, sí. Fuertes, también.
Zwiesel 1872 y Jenaer Glas son las dos líneas paralelas de Schott Zwiesel. La primera se dedica especialmente a producir copas y accesorios fabricados a mano, con un mimo extraordinario que hace que disfrutemos de lo mejor de cada sorbo. La segunda es la marca bajo la que se hace honor a la tradición del vidrio doméstico, con una cristalería a prueba de modas que viene a ser un bonito fondo de armario para nuestra mesa.
Zwiesel ha diseñado copas específicas para cada una de nuestras bebidas más preciadas (Tintos, rosados, blancos, sorbetes, licores….) adaptándose a sus necesidades particulares para conseguir la excelencia. Uno de los últimos desafíos de la marca eran los espumosos, para los que se ha creado una serie propia con el “punto de Perlage”, una sutil marca en el fondo del cáliz que mejora la efervescencia haciendo que las burbujas aguanten más y marcando, en definitiva, un antes y un después en nuestra forma de beber cava.

Innovación y sostenibilidad, de la mano
Por último, no podemos olvidar un importante detalle: Zwiesel apuesta en su política corporativa por la protección del medio ambiente. El cristal que se utiliza en todos sus productos es ecológico y se ha sustituido el plomo en su fabricación por materiales más amables como el titanio y el circonio. La marca también demuestra predilección por la materia prima regional y el reciclaje es una parte fundamental del proceso de producción y de embalaje. No hay peros para esta firma innovadora y comprometida a partes iguales