Por las tabernas del Califato. La belleza como excusa.
Córdoba es una de esas ciudades especiales que atrapa a cualquiera. De hecho es la única ciudad del mundo que ha aparecido cuatro veces en las declaraciones de patrimonio mundial de la Unesco. Primero fue la Mezquita-Catedral, luego la ampliación al centro histórico, después el reconocimiento de la fiesta de los patios y, recientemente, el reconocimiento de Medina Azahara.
De la gastronomía local todavía no han dicho nada pero en cualquier momento se dan cuenta de que el salmorejo, el rabo de toro, las berenjenas preparadas de mil manera y alguna que otra sorpresa también han sido declaradas, al menos por los que las han degustado, como platos merecedores de cualquier reconocimiento. Como lugar muy turístico abundan los bares y restaurantes de todo tipo, así que hay que prestar un poco de atención.


Taberna Los Dominicos. Cl. Mayor de Santa Marina, 10. Córdoba. Tlf: 677 786 222
La fachada de la taberna Los Dominicos, con sus rejas y flores, tiene algo de patio cordobés, y así nos vamos ambientando. Pero luego llega la sorpresa porque la oferta gastronómica no es la típica y ya manida de tantos lugares de la ciudad, que vive acomodada en la abundancia de turistas. Aquí parten de buen producto y, sin perder la tradición, se aventuran en nuevas combinaciones. Por supuesto que no faltan las croquetas, los revueltos, la pluma ibérica y los flamenquines, pero siempre con un paso adelante en la elaboración o presentación. Cualquier plato acompañado con Campillo Crianza o Leganza Verdejo sabe mejor.


LaComarca Parrilla Restaurant. Av. Manolete, 1. Córdoba. Tlf: 957 456 673
Los jardines de la Victoria pueden ser una barrera psicológica para muchos visitantes a Córdoba, que apenas salen del cogollo histórico. Pero los que saben no dudan en atravesarlos para deambular por unos barrios con menos historia pero con buenos bares y restaurantes.
En La clientela habitual de La Comarca no es el turista despistado que no sabe lo que pide si no vecinos de toda la vida y visitantes avisados, que saben qué es un lechón del Valle de Los Pedroches y aprecian el sabor del aceite que aliña el lacón. Un salmorejo con jamón ibérico, una morcilla (también de Los Pedroches), unos huevos con jamón o un lomo ibérico de orza con patatas panaderas son opciones de toda la vida, que van muy bien con un Campillo Crianza o un Leganza Verdejo.


Caravelle. Cl. José María Martorell, 40. Córdoba. Tlf: 957 410 965
A poca distancia del anterior, y compartiendo por tanto barrio y ligera lejanía con el núcleo duro del turismo de masas, se encuentra este local de ambiente muy alejado de la taberna típica cordobesa. Aquí impera un ambiente sobrio pero impecable. Aunque no faltan los flamenquines y las croquetas, además del pescaíto frito, el Caravelle es una buena opción para optar por platos de cuchara, sobre todo a base de fabes, o el bacalao a la vizcaína, el codillo en salsa o, imprescindibles, las berenjenas con salmorejo. Hay varios vinos de Portia, como Crianza y Roble, que elevan todavía más la satisfacción de una buena comida.


Vinoteca Ordóñez. Cl. Medina y Corella, 1. Córdoba. Tlf: 957 106 949
La Mezquita y calles cercanas son una sucesión de bares y tabernas, casi todas con una estética parecida, very typical, para turistas ansiosos de exotismo. La comida, sin embargo, no es igual y hay que buscar para encontrar algo que valga la pena. Ordóñez es una de ellas, con la ventaja de que además de la comida se preocupan mucho de la bebida y de tener buenos vinos que redondeen una comida.
Ya se sabe que no se puede ir uno de Córdoba sin probar un rabo de toro, así que ésta es una buena ocasión, además de los recurrentes salmorejos y berenjenas con miel. Pero además de los clásicos aquí gustan de explorar nuevas rutas y hace pocos años ganaron el primer premio de innovación, Córdoba Gastronómica, con lubina asada con emulsión de espinaca y crujiente de garbanzo y langostinos. Su bodega es de las más completas de la ciudad, con más de un centenar de referencias, entre las que no falta el Portia Roble o Cava Faustino Brut.


Taberna El Salmorejo. Cl. Arroyo del Moro, 12. Tlf: 957 844 991
El nombre lo dice todo. Estamos en Córdoba y el aire huele a salmorejo. Y éste podrá tener más o menos jamón, más o menos pepino, pero lo que no puede fallar es el tomate del campo cordobés. Y eso es algo tan difícil de explicar cómo lo que se siente al pasear por las calles de esta ciudad, y aquí encontramos una dirección segura. Aunque siempre apetece una cerveza con el calor cordobés, ya son muchos los que, en este local de un barrio moderno alejado del bullicio de los que no se separan de la Mezquita y el Puente Romano, se deciden por una copa de Faustino Crianza o de Leganza Verdejo para iniciar una sesión tapeo. Casi na!