Tres ideas para una escapada otoñal

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Tres ideas para una escapada otoñal

El otoño es tiempo propicio para una escapada. Pero cuidado, que los días se acortan y por eso hay que elegir el hotel con más cuidado porque probablemente pasaremos más tiempo en él que durante el verano, cuando los días se eternizan y se puede estar fuera hasta las tantas.

Ahora hay que buscar el destino y el Mediterráneo en Alicante es una apuesta segura: buen tiempo, con posibilidad de pasear por la playa e incluso darse un chapuzón. El norte se abre con los valles cubiertos de bosques que amarillean y ofrecen un espectáculo de ensueño. La elección cae siempre del lado del viajero: norte o sur, pero sabiendo que siempre acertarás.


Tres ideas para una escapa otoñal, Hotel Manyet

Playa sin Temporada baja…

Hotel Mañet.

Av. Del Portet, 126. Moraira – Teulada, Alicante. Tlf: 966 490 181

A veces uno se encuentra con esos lugares con los que siempre había soñado. Un hotelito al borde del Mediterráneo, con una playa a medio paso de distancia y un buen restaurante dentro de sus instalaciones. Uno de esos hallazgos es el hotel Mañet, que tiene sólo nueve habitaciones y por tanto es lo más parecido a estar en una casa con invitados porque nadie te pregunta en qué habitación estás cuando llegas a desayunar ni a pedir una toalla en la piscina.

El restaurante es un espacio luminoso que se abre al exterior y es el lugar perfecto para disfrutar de la cocina mediterránea tradicional hecha a base de cariño y productos de temporada. Un gazpacho marinero, una paella alicantina o una corvina con salsa de cava, se disfrutan de maravilla con dos alicientes: estar al borde del mar y con una botella de alguna de las referencias de Faustino. En resumen, una de esas direcciones que no quieres que se entere demasiada gente para disfrutar con tranquilidad.


La vida sofisticada y el turismo rural.

Hotel Tossal d’Altea

Partida el Pla de Castell, 96. Altea, Alicante. Tlf: 966 883 183

El encanto tiene sus formas, maneras e historia. Por ejemplo, que el hotel en el que te alojas sea una antigua casa de labranza con almazara de 300 años de antigüedad y esté situado en Altea, junto al Mediterráneo, rodeado de naranjos, almendros y olivos.

La Sierra Bernia y el Puig Campana aportan la esencia montañesa a la marinera. El conjunto de posibilidad es muy especial y siempre existe la duda de qué apetece más, si un paseo por la playa, por la montaña o por el casco viejo de Altea. La única solución es decir sí a los tres y buscar el orden más conveniente.

Y siempre con la satisfacción premeditada de regresar al hotel para disfrutar de las buenas comidas del restaurante Almàssera de Guillem. El aceite de oliva de la almazara es el eje alrededor del cual giran las esencias mediterráneas, ya sea el calamar aliñado o las croquetas con alioli antes de pasar a un arroz del senyoret, o meloso de rape y gamba o unos medallones de rape con salsa de berberechos. Una botella de Campillo es la guinda a ese momento feliz junto al mar.


Tres ideas para una escapa otoñal, Posada El Valle

Dos posadas y un sueño

Posada El Valle y Posada de Ongayo

Calle del Valle, 69. Ongayo, Cantabria. Tlf: 942 811 507

La Posada de Ongayo y El Valle, separadas apenas por 500 metros, se nos presentan como una opción adecuada si optamos por combinar aventura y descanso, inmersión en la naturaleza y relax con todas las comodidades. Son dos edificios, pero la misma filosofía.

Sólo hay ocho habitaciones, cada una decorada con un estilo diferente para hacer sentirse más especial al viajero. Desde aquí se puede ir con la misma facilidad a una playa o un museo, hacer una ruta a caballo o en kayak, hacer surf o que te hagan un masaje. Una escapada al norte tiene el éxito asegurado. La playa de Liencres y la ría de Mogro pueden ser el paraíso en estos días de otoño cuando el sol parece que se quiere ir a dormir sin avisar y regala algunos de los mejores atardeceres del año.