Taller Olfativo en Bodegas Campillo

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Taller Olfativo en Bodegas Campillo

¡Qué injustos somos con el olfato! Casi no le prestamos atención en nuestra vida diaria, sobre todo en comparación con otros sentidos. Grave error en general y, muy especialmente, a la hora de disfrutar de una copa de vino. Si queremos sacar todo el partido a ese néctar de los dioses que estamos bebiendo debemos saber que el olfato es el que nos dará más información, el que descubrirá más matices. En fin, el olfato es el sentido que nos permitirá saborear completamente ese vino maravilloso que tenemos en nuestra copa.

De alguna manera el olfato funciona como un músculo: cuanto más se ejercita más se desarrolla, igual que los bíceps o los pectorales. Si pensamos que tenemos mal olfato probablemente lo que ocurra es que no lo hemos ejercitado. Y es una pena porque gracias a él descubriremos todos los matices de un vino complejo. Además, muchos de los sabores se aprecian mejor cuando aplicamos a la vez los sentidos del gusto y el olfato.Lo que normalmente consideramos sabor de una comida o una bebida en realidad es una sensación compartida por ambos sentidos.

taller olfativo en Bodegas Campillo

El olfato también es el sentido de la memoria. Un aroma bien almacenado en nuestra memoria supera la prueba del tiempo mejor que cualquier otro recuerdo, aflorando en el momento preciso ante los estímulos necesarios.

Un sentido del olfato bien entrenado es una fuente de sensaciones, infinitamente más complejas y sutiles que las que proporciona la vista o el gusto. Aspectos de un vino como el equilibrio, la persistencia o la intensidad se definen a través del olfato.

Para sentir el mundo disponemos de unos receptores en las fosas nasales que permiten distinguir miles de olores diferentes aunque hay unos pocos que son los básicos y sobre los cuales hay infinidad de variantes. Por supuesto hay olores positivos y otros negativos. Por aromas entendemos los primeros. El conjunto de sensaciones nos proporcionarán más de la mitad de la información que se puede obtener en una cata.

A modo de iniciación podemos decir que en una cata se diferencian tres tipos de aromas: los primarios, los secundarios y los terciarios.

Los primarios son los que dependen del fruto, del tipo de uva, del terreno donde se cultivó. Son aromas frutales, florales o especiados. Los secundarios se deben al proceso de fermentación y los terciarios a la crianza en barrica y su maduración en botella. Por eso mismo no todos los vinos ofrecen aromas terciarios.

Hay mil detalles que los no iniciados no aprovechan por lo que puede ser conveniente asistir a alguna sesión de sensaciones olfativas. Es decir, que lo importante no sea qué vinos se catan sino aprender a sentir los vinos. Y ya sabemos que el sentido más importante es el del olfato.

Porque no es lo mismo sentir los aromas antes de agitar la copa que después, si lo hacemos con la cabeza más o menos inclinada, si dejamos que el vino permanezca en la boca o si lo bebemos inmediatamente.

Hay que aprender las nociones básicas para desarrollar el olfato, de manera que podamos aumentar el número de aromas y olores que distinguimos. Pero también es necesario identificarlos y apreciarlos. Está claro que si queremos apreciar y disfrutar de un buen vino debemos entrenar ese sentido tan olvidado que tenemos.

taller olfativo en Bodegas Campillo

Para corroborar todo lo explicado en cuanto a este sentido tan importante en el mundo del vino, Bodegas Campillo ofrece un Taller Olfativo orientado a enseñar la importancia que tiene el olfato en los vinos.

El próximo taller tendrá lugar el 25 de mayo e incluirá una visita a la bodega, taller olfativo con aperitivo y cata de 4 vinos de Bodega Campillo. Puedes reservar tu próxima experiencia olfativa contactando en el 945 600 826 o a través de nuestra web.