Salvífico pollo

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Salvífico pollo

El héroe de cualquier momento en la cocina

 

¿El pollo?  ¿Hay carne más agradecida a la hora de comer? Qué sería de nosotros sin ese pollo salvífico que tantas alegrías nos da desde que somos niños. Admite casi cualquier  tipo de preparación. Se deja acompañar de todo y marida igual de bien con tintos como con blancos. 

Muslos, alitas, pechugas. Hasta el obispillo o las mollejas, esos  manjares que se quedan solo para el paladar de unos pocos tienen sus defensores. Del pollo también nos gusta todo, hasta los andares.

Los guisos de pollo son el gran tesoro de las abuelas, en pepitoria, al ajillo, con almendras, al limón. Y así nos podemos tirar hasta mañana, pero hoy os dejo aquí unas cuantas recetas de pollo fingerfood, o lo que es lo mismo, que nos las zampamos con las manos.  

Alitas de pollo al estilo thai

Las alitas de pollo siempre triunfan. Si les quieres dar un toque algo exótico, el toque thai es el perfecto. Se maceran las alitas con aceite, sal y pimienta durante 5 minutos, después las horneamos unos 100 minutos. Hacemos una salsa con zumo de lima, miel, soja, ajo, jengibre picado y un pelín de ajonjilí. Se añade esta mezcla a las alitas y se siguen horneando unos 15 minutos… y ya está. ¿Sencillo, no? Puede ser un tentempié ideal para acompañar de un  Marqués de Valcarlos, rosado. 

Wraps de pollo tandoori

Seguimos con los sabores del este. El pollo tandoori es una de las delicias de la cocina india. Hacer la salsa para marinar el pollo es un poco elaborado, pero para el que lo quiera intentar consiste en mezclar yogur natural con jengibre, cebolla, ajo, pimienta negra, pimentón, limón y cayena. Para los que no quieran complicarse, cualquier salsa tandoori de supermercado nos sirve igual.

La cuestión es marinar el pollo, troceado, deshuesado y hecho tiras con esta salsa durante unas 12 horas en la nevera. Después solo hay que hornearlo y añadirle las verduras frescas que más nosgusten al wrap. Eso sí, cortadas en juliana para poder comerlas mejor. Zanahoria, lombarda, cebolla… y todo lo que se os ocurra. Un Chardonnay de Faustino Art Collection es una opción perfecta. 

Nuggets de pollo con cacahuetes 

Los nuggets son el plato estrella de los niños y de los no tan niños. Pequeños bocados crujientes y apetitosos de pollo que se comen como pipas. Pero no, no los vamos a comer con pipas, sino con cacahuetes. El truco para hacer uno nuggets jugosos es  trocear  la carne de la pechuga del pollo y mezclarla con queso fresco de untar. Para darle un toque picante podemos añadirle curry a la pasta.

 

Ya solo queda machacar los cacahuetes, rebozar los nuggets en ellos, barnizarlos con un poco de aceite y meterlos al horno. Para acompañar, cualquier salsa les va bien, desde una clásica salsa de tomate a la miel y mostaza o la barbacoa. Vamos a probar a tomarlos con un Portia roble, porque la mezcla es curiosa. 

Muslos de pollo adobados 

El muslo de pollo asado es uno de los protagonistas de los picnic. Ya solo con la imagen de abrir la cesta, sacar el tupper  y ver esos rollizos muslámenes a punto de caramelo, nos alegran el día. Es la mejor barrita energética conocida.

Para darle un toque más de sabor, se pueden poner a adobar la noche anterior con todas las hierbas que más nos gusten. Orégano, tomillo, ajo, romero… aceite aromatizada y un chorrito de zumo de limón. Después, al horno y a la cesta. Este clásico no podemos dejar de acompañarlo de un cava bien frío.