MOMENTOS CAVA

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MOMENTOS CAVA

Siempre encontramos uno

 

Es decir cava y ya se nos ponen los ojillos burbujeantes, y más en estos tiempos en los que estamos todos deseosos de celebraciones y reencuentros. El cava  puede presumir  de ser  el protagonista favorito de todas las celebraciones, pero también debe estar presente en acontecimientos más comunes. El cava sirve para comer, cenar, tomar un aperitivo o disfrutar de un postre.  El dónde, el cómo y el con quién transforma su sabor y su experiencia. Si creemos que la alimentación es una cuestión de estímulos, aquí te damos algunas ideas:

APERITIVOS

Empezamos por el aperitivo, ese momento tan placentero del día. Dependiendo de lo que cada uno consideremos aperitivo, que puede ir desde unos frutos secos, patatitas y aceitunas, hasta unos foies, jamón y conservas. Siempre  podemos elegir distintos tipos de cava.

Para el aperitivo más ligero lo mejor es un Brut Nature que sea afrutado, que  tenga el sabor justo que le aporte esa frescura de los aromas frutales y la limpieza de boca que aportan las burbujas. Lo ideal para los más  glotones y aquellos que alargan el aperitivo hasta las siete de la tarde es un cava más seco, que tenga un efecto desengrasante en boca.

COMIDAS

La manera armoniosa en la que combina un cava con las aves, el cordero y en general con las carnes blancas resulta deliciosa. Las barbacoas son también un buen momento para disfrutar de los cavas, además de quedar como un auténtico rey entre tus amigos. Para estas viandas lo mejor es acompañarlas de cavas con más cuerpo y amplitud de sabor, como pueden ser los rosado, donde Faustino tiene uno delicioso. 

Si lo que queremos es acompañarlos de pescado o mariscos, los brut con su punto de acidez tan estimulante y fresco son ideales. De entre los pescados, los que ofrecen un maridaje más sorprendente son sin duda los pescados azules. Un espeto de sardinas y un brut fresquito crea la ficción de estar en una playita de Málaga disfrutando de la primavera.

Puestos a evadirnos, nunca nos faltan ideas. Si es verdad que el Mediterráneo y los cavas son como primos hermanos, el cava potencia el aroma de los fondos del arroz y sus burbujas aligeran la contundencia del arroz, haciéndolo mucho más ligero.

POSTRES

Aunque sea un tópico, no tenemos que limitarnos a los clichés. Llegamos a la parte más dulce  y quizá la más conocida a la hora de degustar los espumosos. Pero no tenemos que limitarnos a los clichés. Cualquier  tipo de dulce es susceptible de acompañarlo y mejorarlo con una copa de cava.

 

Los bizcochos, sobre todo los secos y esponjosos como el genovés o la bica gallega, son una delicia acompañados de un semiseco. Y para darle un toque distinto y si queremos brindarle una oportunidad al cava de naranja, los postres con almendras y frutos secos son su complemento ideal.