Hoteles Rurales para volver

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Hoteles Rurales para volver

Eso del turismo rural tiene ya sus clásicos. Hay lugares que ganan con el tiempo y donde siempre es un placer volver. Ver al propietario y recuperar esa habitación donde se vivieron momentos inolvidables. Hay lugares que quedan marcados en la agenda de los recuerdos.


Hoteles rurales para volver, A Casa de Aldan

A Casa de Aldán. Tlf: 986 328 732. Puerto de Aldán. Pontevedra

Hoteles rurales para volver, A Casa de AldanPontevedra es una buena elección para desconectar del mundo, En esta tierra gallega el único límite lo pone el Océano y quizás algún que otro chaparrón. En los últimos tiempos han surgido alojamientos rurales de diversa índole, pero si lo que se busca es carácter y confort, Casa de Aldán es el sitio.

Marisa del Barrio, propietaria y directora, es el timón de la casa y con mucho tino lleva el manejo del negocio para que cada día llegue a buen puerto. Por un lado, sabe aconsejar sabiamente a los huéspedes y nada se le pone por delante para que la casa esté siempre bien cuidada. Siente pasión por su pueblo y se implica arduamente para conservar su encanto. Esta mujer no es sólo una gran anfitriona, sino una persona con ilusiones y proyectos que consigue que se hagan realidad.

Hoteles rurales para volver, A Casa de AldanUno de esos sueños era la transformación de una fábrica de salazón en hotelito rural. Un reto nada sencillo que ganó el premio Europa Nostra por la recuperación de un espacio arquitectónico. Un premio bien merecido por el esfuerzo realizado, cosa que en ocasiones supuso además una importante inversión. Parece ser que primero fueron los romanos quienes tuvieron aquí una pequeña industria salazonera, pero la que llegó hasta nuestros días fue la que instalaron los catalanes en el siglo XVIII.

Ya desde el exterior del hotel se intuye que la casa va a mostrar varias caras. En los muros de piedra se apoya el acero y el cristal de la galería, pero es al entrar cuando el contraste se hace más sutil. Las piedras sirven de fondo a modernos sillones de cuero y una iluminación que no es fortuita crea un ambiente muy relajado.

Una vez instalados, Marisa será la mejor guía. Ir de compras a Vigo o a Pontevedra, acercarse a restaurantes donde festejar con marisco y ribeiro…, ella lo conoce todo. Para ir a la playa ya hay que desplazarse un poco más. Lagoelas, Menduíña, Sartaxéns, Francón o Areacova son buenas opciones para dar largos paseos con los pies desnudos. Los más valientes podrán disfrutar de un tonificante chapuzón en las frías aguas gallegas. Una vez más el límite lo ponemos nosotros.

En la ría de Aldán, se suceden las playas y las calas como las de Pipín y Castiñeiras, pequeñas y solitarias: la de aguas añiles como la de Sartaxéns; tranquilas y rodeadas de bosques como Francón; acogedora e íntima como la de Areacova… Unas de arena fina y otras, más pedregosas. Unas largas y otras cortas pero todas con la calma que da la ría y la vista en el horizonte de la otra orilla. Aquí, el fondo del mar es un tesoro para los buceadores: centollos, congrios, rodaballos, algas, esponjas, anémonas y un largo etc. de animales y plantas marinas.


Hoteles rurales para volver, La Casona Azul

La Casona Azul. Tlf: 942 596 400 / 630 702 391. Corvera. Cantabria

Hoteles rurales para volver, La Casona AzulDiscreta, pero con clase, La Casona Azul va marcando la carretera con cariño. Esa comarcal 263 que parece obligada para recorrer el Valle del Pas. Puede parecer cursi, pero sólo el nombre huele a prado y recuerda a las tardes de invierno al calor de la chimenea y la abuela haciendo sobaos para la merienda.

En las laderas de Cantabria, casonas de gran belleza cuentan la historia de los indianos que viajaron a otras tierras en busca de fortuna y volvieron cargados de ella. La Casona Azul brinda al huésped la ocasión de adentrarse en el pasado con los lujos y comodidades del presente.

Hoteles rurales para volver, La Casona AzulEdificada en 1883, esta casa ha sido rehabilitada con mucho mimo y respetando al máximo los materiales originales. Para conseguirlo hubo que involucrar a artesanos y a expertos. Los deteriorados suelos de las habitaciones, de madera de pino tea con 130 años de antigüedad, fueron restaurados por un ebanista a la vieja usanza. Las “baldosas hidráulicas” de la primera planta fueron realizadas de manera artesanal en un pequeño pueblo valenciano.

Guillermo Callejo ha heredado el buen hacer de su madre Covadonga Fernandez que abrió este maravillo rincón de Cantabria hace casi 20 años. La decoración es ecléctica y vanguardista. Cuando se entra en este pequeño hotel se nota que nada está puesto al azar y que todo tiene una historia detrás. Meses rebuscando en mercadillos y almonedas ha dado un excelente resultado, de manera que es difícil saber qué es de la casa y qué viene de fuera. Las habitaciones están en la planta alta y algunas son abuhardilladas. Los dormitorios han sido muy bien vestidos, huyendo del recurso fácil de imitar el original aunque conservando algún que otro recuerdo melancólico de aquellos tiempos.

Hoteles rurales para volver, La Casona AzulDesde las ventanas se ve el jardín, una gran extensión verde por donde pasear, con la obligada y monumental palmera de semilla caribeña que cuenta mucho del esfuerzo de sus primeros propietarios. Eran años de poder, hidalguía y orgullo. Los árboles frutales son más de la tierra y una buena fuente de materia prima con la que hacer mermeladas caseras.

La gran cocina de baldosines amarillos reúne algunos de los rasgos de la cultura cotidiana de la Cantabria rural: fogón de leña y “poderosa” chimenea para llevarse los humos. Mucho espacio y amplitud de movimientos. En el centro, una antigua mesa de matanza, también recuperada y restaurada. Así, este espacio cumple la tradicional función de servir de reunión y confesión del acontecer diario, entre cazuelas y pucheros.

El comedor es un tanto decimonónico como las fotografías en las paredes que recuerdan la vida de hace más de un siglo, tanto en la propia Corvera, como en las Américas. Los retratos ayudan a la ensoñación de otros tiempos mientras se degusta algún bizcocho casero que no vuelve nunca a la despensa.


Hoteles rurales para volver, Posada Babel

La Posada de Babel  Tlf: 985 402 525. Llanes. Asturias

Hoteles rurales para volver, Posada BabelQuienes esperen encontrar una posada asturiana tradicional se llevarán un chasco, pero también una grata sorpresa al llegar a la Posada de Babel. Alegre, moderna y luminosa, este edificio de nueva planta, se levanta en la ladera norte de la Sierra asturiana de Cuera como un verdadero capricho, rodeados por más de 14.000 metros cuadrados de verdes prados envueltos por el bello bosque asturiano.

Muchos viajes hay detrás de estas ideas… Sus propietarios, Blanca y Lucas sabían muy bien lo que querían: un lugar luminoso, cómodo y bien integrado en el entorno, en el que se comiese muy bien, y el servicio fuera impecable. Este original hotel, de líneas minimalistas, compite con otras casonas de estampa más aristocrática y tradicional y se ha hecho famosa sobre todo por sus amplios ventanales, que logran efecto de integrar los prados verdes en el interior de la casa.

Junto al edificio principal, blanco y con amplios miradores, se alza un hórreo convertidoen un caprichoso dormitorio para románticos. Pero sin duda lo más original es una construcción cúbica y acristalada, de aire vanguardista que alberga dormitorios y que muchos elogian y otros muchos critican por lo que supone de rompedor en un entorno rural. Se trata de un fantástico cubo de 7 x 7 x 7, ideado por el arquitecto Cesar Ruiz Larrea, revestido de madera de teka maciza teñido con aceites y ceras naturales que cambia de tono continuamente en función de la incidencia de la luz.

La sencillez de líneas minimalistas en toda la edificación quedan reflejadas al proyectarse sobre los troncos de abedules y castaños que cubren las partes orientadas al norte y al oeste. Sólo una fantástica veleta roja y amarilla recorta su silueta sobre el cielo. En el interior, el «cubo» se divide en dos plantas, la baja convertida en salón acristalado y la segunda con dos habitaciones, con otro cubo de cristal que funciona como galería acristalada, dando la sensación que el prado entra en la habitación…

Blanca es una caja de sorpresas y Lucas puede presumir de ser el mejor guía de la zona. Un baño o un paseo por las playas más próximas, que en esta zona guardan todo el encanto salvaje de la costa cantábrica. Pequeñas y recoletas, invitan al baño refrescante en verano y a los románticos paseos en invierno. Llanes es el gran enclave turístico de la zona, con calas tranquilas que contrastan con las cercanas y altísimas cumbres de los Picos de Europa.

By | 2019-08-01T00:38:33+00:00 agosto 9th, 2019|Categories: Mundo Vino|Tags: , , , , |0 Comments