El placer de un nómada moderno

//El placer de un nómada moderno

El placer de un nómada moderno

Esa cena de verano en nuestra autocaravana con un buen vaso de vino.

El placer de un nómada moderno, Autocaravana, vino y atardecerLos lagos y las lagunas son, por definición, lugares especiales ya que ocupan una parte muy pequeña de la superficie de la Tierra. Tienen una gran importancia medioambiental por la gran cantidad de fauna que atraen, que no encontraría refugio sin estas masas de agua. Muchas veces son lugares tranquilos en donde se disfruta de la naturaleza, con el añadido en numerosas ocasiones del espectáculo de la fauna. Pocas ideas más sugerentes que aparcar nuestra autocaravana a la caída de la tarde cerca de la orilla y dejar que caiga la noche sobre el mundo. Lo bueno de moverse en autocaravana es que tenemos la cama con nosotros y podemos cenar con un par de copas de vino sin preocuparnos de nada.


Lagunas de Alcázar de San Juan (Ciudad Real)

El placer de un nómada moderno, Lagunas Alcazar de San JuanAlcázar de San Juan es un importante nudo de comunicaciones y está atravesada por carreteras muy transitadas. Pero se puede tomar el camino a Villafranca y enseguida llegaremos a un conjunto de tres lagunas que parecen alejadas del mundo exterior. Son muy diferentes entre sí por el diferente aporte de agua dulce que reciben. Una vegetación de juncos, eneas y carrizos rodea la primera, La Veguilla, mientras que en las otras las orillas son playas salinas.

Es asombroso el número de flamencos que buscan su hogar durante meses en estas lagunas relativamente poco conocidas. Nada como aparcar nuestra autocaravana y contemplar los movimientos de los flamencos mientras se bebe una botella de tempranillo rosado de Leganza , fresco, intenso y equilibrado. Un plato de pisto y un trozo de buen pan de pueblo nos convierten en las personas más felices del mundo.


Lago de Sanabria (Zamora)

El placer de un nómada moderno, Lago SanabriaDicen que el lago de Sanabria es el lago de origen glaciar más extenso de Europa. Desde luego es el lago natural más grande de la península Ibérica. Tanto que dispone de varias playas de arena que resultan muy atractivas y sugerentes en estos meses de verano.

Con nuestra caravana podemos detenernos en algún lugar con vistas al lago o instalarnos cómodamente en alguno de los varios campings de los alrededores para poder disfrutar de este medio natural privilegiado.

 Una naturaleza tan especial ha dado origen a numerosas leyendas. Convendría recordarlas mientras nos comemos un buen chuletón de ternera de Aliste comprada en una carnicería local y preparada en la cocina de nuestra autocaravana. Las leyendas, en buena compañía y con una botella de Portia Roble,  limpio, brillante, de intenso sabor y color, siempre son más interesantes.  Aquí no hay verano!


Lago de Banyolas (Girona)

El placer de un nómada moderno, Lago BanyolesEl lago de Banyolas es el más grande de Cataluña y una importante zona de refugio de aves. Es de origen tectónico y en su origen era mucho más extenso. No le falta de nada al lago de Banyolas: importancia medioambiental, histórica y deportiva. De hecho fue sede de algunas pruebas de remo en los Juegos Olímpicos de Barcelona. También tiene un monstruo, aunque resulta tan tímido como el del lago Ness.

Además de los campings de la zona hay lugares tranquilos donde detener la autocaravana y disfrutar de los bellos rincones de la zona. Y sí podemos preparar unas butifarras dulces con manzana y descorchar una botella de Marqués de Vitoria blanco  bien frío, el plan es espectacular. Su color amarillo pajizo y su aroma frutal combinan tan bien con la comida como con el paisaje.


Embalse del río Voltoya (Segovia)

El placer de un nómada moderno, Embalse río VoltoyaNo es un lago natural pero vale la pena descubrir este lugar tan interesante como desconocido. El embalse del río Voltoya, en las inmediaciones de Juarros de Voltoya, ha creado un espacio natural muy sugerente en la planicie castellana. El río, embalsado, ha creado un ecosistema único vital para todo tipo de aves y muy apreciado por los aficionados que vienen a avistar fochas, cigüeñas, garzas y hasta cormoranes en invierno. Es el mismo río que acaricia las murallas del castillo de Coca.

Si aparcamos nuestra autocaravana junto al embalse podemos prepararnos unas setas a la segoviana con su lomo de cerdo, su jamón serrano, su cebolla, su ajo, sus hierbas aromáticas y su vino blanco. Nada mejor para acompañar esta velada contemplando las aves del embalse que una botella bien fría de Campillo Blanco Fermentado en Barrica. Su color amarillo con reflejos verdes y su sabor nos reconcilia con la vida.