De vinos por Gijón

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De vinos por Gijón

Renovarse para bien.

Gijón es uno de esos lugares que, a la chita callando, se han colocado en las mejores posiciones del disfrute gastronómico. La playa siempre ha estado allí, igual que su historia y esos paseos por donde da gusto caminar al tiempo que te encuentras esculturas que parecen enmarcar el cielo y el mar.

Sin embargo, además de los clásicos de la buena mesa unos cuantos locales nuevos han revitalizado el panorama gijonés. A la ciudad le ha salido, además de la Laboral y el Sporting, una tercera seña de identidad, el buen comer y el mejor beber, y no son sidrerías todo lo que reluce. Hay más, mucho más.


De vinos por Gijón, Mesón El Estanco de Somió

Mesón el Estanco de Somió. Pz. Villamanín, 97. Gijón Tlf: 985 369 053

El Estanco se presenta como vinatería, un lugar en el que dan mucha importancia al vino y un poco menos a la comida. Esto no significa nada malo, simplemente que no tiene una inmensa variedad de platos para degustar. Pero tienen cosas maravillosas como el solomillo con manzana en que se presta atención a cada detalle o unos sencillos huevos fritos con chorizo pero con huevos de verdad. Y como todo va de detalles, acompañarlo todo con un Portia es importante.


De vinos por Gijón, Restaurante Ciudadela

Ciudadela. Cl. Capua, 7. Gijón. Tlf: 985 347 732.

El bar y el restaurante, como espacios, son más o menos normales, pero si nos adentramos en las cuevas se descubre un lugar único en Gijón, sorprendente y atractivo. Pero lo importante es lo importante: lo que se cuece en los pucheros. Aquí también se sigue esa tendencia de un plato bueno cada día de la semana. Hoy arroz con centollo, ayer pote asturiano, mañana garbanzos con bacalao y espinacas… Pero, cada día arroz con liebre, callos con boletus y huevos de codorniz y fabada, que se note dónde estamos. Y de sorpresa unas croquetas de foie con puré de manzanas, unas albóndigas de ibérico o bugre salteado con panceta ibérica. La bodega está a la altura y se puede elegir entre vinos de Campillo y Faustino.


De vinos por Gijón, Hat Trick Molinón

Hat Trick Molinón. Av. del Molinón. Gijón. Tlf: 984 060 958

No sólo para los más futboleros, aunque si te gusta el tema se disfruta incluso más. Situado en los bajos del mítico estadio de El Molinón, Hat Trick (cuyo nombre suena a la ilusión de cada delantero) propone una cocina auténtica basada en productos del Cantábrico. El arroz meloso con cigalitas y zamburiñas, la cazuela de chipirones con almejas y las carrilleras de ibérico a la sidra sí que es un Hat trick soñado, que si se acompaña con un Marqués de Vitoria es victoria segura.


De vinos por Gijón, Restaurante Bellavista

Bellavista. Av. José García Bernardo, 256. Gijón. Tlf: 985 362 936

Hay que reconocer que el nombre está bien puesto. Aquí se come con la vista alargándose sobre el mar y la playa, y uno siente que la brisa marina forma parte del menú. Cada día tiene su premio en Bellavista, los lunes pote asturiano, los miércoles verdinas con pescado y marisco, los viernes pulpo con patatinas y verduras, y así sucesivamente. Luego están los pescados de cada día, que todo depende de lo que haya de bueno en la lonja. Un arroz con bugre no es una opción desdeñable ningún día de la semana. Con una botella de Faustino, hasta el horizonte parece más hermoso.


De vinos por Gijón, La Casa del Parque

La Casa del Parque. Av. Torcuato Fernández Miranda, 42. Gijón. Tlf: 985 372 497

Más de 30 años con las puertas abiertas dan para mucha historia. Todo evoluciona, y de hecho la casa está en manos del hijo de los fundadores, pero lo que no cambia es lo bueno de siempre. Ahí están esas anchoas del Cantábrico con pimientos del piquillo y queso manchego, esa crema de nécoras y ese revuelto de alga wakame con caviar de oricio para ver que se puede ser fiel a ciertos valores y jugar con la innovación.

Donde no se juega es en la fabada tradicional o el pote asturiano de berza. Si se puede hay , es decir, en los meses fríos, que probar el jabalí estofado con puré de castañas o la perdiz roja con verdura, que dan ganas de que llegue el otoño. Una buena botella de Campillo viene bien en cualquier momento del año.