Cócteles con rosado, lo más del verano

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Cócteles con rosado, lo más del verano

La creatividad puede más que los tópicos

 

El rosado llegó a nuestras vidas y no piensa irse. El aumento de consumo de vinos rosado no para. Las bodegas apuestan por su calidad y la venta de botellas alcanza ya más del 10% del mercado mundial de vino. Y por ello es el momento de hacer cócteles con vino rosado.

El verano es uno de sus momentos favoritos. Se podría decir que rosado y verano son un maridaje perfecto, pero si a este matrimonio le añadimos el otro hit de los veranos, el cóctel, el trío se antoja verdaderamente divertido.

Mojito rosé

Empezamos por todo lo alto. El mojito. Solo con oírlo nombrar ya se empiezan a mover las caderas… una vuelta de tuerca muy refrescante y con una presentación muy cool es el mojito rosé, con vino rosado de Campillo, por supuesto.

Prepararlo es sencillo: zumo de limón, hierbabuena, azúcar, agua con gas, frambuesas y vino rosado. El truco para que el azúcar no sea demasiado protagonista es hacer un ligero almíbar con el agua y así disolverlo. Se mezcla todo, y lo último que se añade es el vino rosado, poco a poco, hasta que le demos el toque que más nos guste. La versión frapé nos gusta incluso más, un poco de hielo picado y a darle a la buena música.

Rosé citric

Ya solo el contraste de colores de este cóctel lo hace francamente apetecible. Rosa y verde lima… un aperitivo para ir haciendo boca con mucho glamour.

El rosé citric lleva medio vasito de vino rosado, trozos de lima, fresas, una medida de maracuyá fresco, ralladura de limón y hielo.

Es uno de los cócteles más fáciles de preparar. Se maceran las limas y las fresas un rato con hielo, se añade la medida (dash) de maracuyá, se echa el vino rosado y se decora con ralladura de lima.  Hazlo con Faustino V Rosado y éxito asegurado.

Rose wine margarita

Y vamos con otro clásico de las fiestuquis veraniegas, los margaritas. Este cóctel tiene tantas versiones como frutas existen en el planeta. En este caso la fruta no es su protagonista, sino el vino rosado.

Lo único que hay que hacer es sustituir parte del zumo de limón que lleva el margarita clásico por el vino rosado que queramos. La idea de poner Faustino espumoso es genial. El resto, lo de siempre: tequila, triple seco y almíbar para endulzar.  La mezcla de la sal del borde de la copa con el aroma del rosado le da un toque bastante original. Probadlo.

Pink mimosa con limón

La reina del Bruch está aquí. Dicen que las mimosas ayudan a combatir la resaca, por lo que para un brunch es la bebida perfecta.

Las mimosas suelen hacerse con cava, zumo de naranja y fresas, pero en este caso, sustituimos el zumo de naranja por el de limón y el cava por vino rosado espumoso. Por supuesto, mucho hielo picado y la vida después de haberse bebido uno se ve de otra manera. Mucho mejor, donde va a parar.

By | 2020-07-12T18:53:19+00:00 julio 2nd, 2020|Categories: Mundo Vino|Tags: , , , , , |0 Comments